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Respirar en aguas abiertas Vs respirar en la piscina

19th Nov '19

La sensación de desorientación hace que tu cuerpo tienda a hiperventilar y desgaste una gran cantidad de energía respirando. El objetivo principal al respirar en aguas abiertas es hacerlo con tranquilidad, generando un mínimo esfuerzo y de la manera más eficiente posible. La soledad de encontrarte en mitad del mar no se lo va a poner fácil a tu mente, pero en todo caso hay que intentar mantener la calma. La respiración en piscinas que normalmente rondan los 25º suele ser diferente, aún así, cuando se trata de competir, la respiración se debe perfeccionar al máximo para arañar algunos segundos a los rivales. ¿Quieres conocer qué diferencias hay entre la respiración en aguas abiertas y la respiración en la piscina? Te invitamos a seguir leyendo.

¿Qué diferencia hay entre respirar en aguas abierta y en la piscina?

Si nos fijamos en la biomecánica del nado, vemos que la cabeza es la parte más pesada del cuerpo. Al levantarla demasiado para tomar aire desperdiciaremos demasiada energía. Además, el sacar la cabeza para respirar hace que las piernas y los pies caigan y, pasado un tiempo, podría generar tensión en el cuello. Por este motivo es necesario conocer cómo y cuando sacar la cabeza para respirar.

Dependiendo del tipo de superficie donde vayas a nadar, las condiciones pueden determinar con qué frecuencia respiras. Por ejemplo, al nadar en frías aguas abiertas podrías respirar con mayor frecuencia, ya que se comprime el diafragma y requiere de respiraciones menos profundas. También hay otros factores diferentes que pueden afectar al momento y la forma de respirar en aguas abiertas en comparación con la piscina.

Veamos la comparación.

Respiración en piscinas de natación

como respirar en la piscina

La temperatura en la que normalmente se encuentra el agua de las piscinas influye en gran medida a la hora de respirar. En la piscina es necesario respirar cada 2 o 3 brazadas para coger oxígeno y liberar el CO2 acumulado en los pulmones y en el torrente sanguíneo.

En carreras más cortas, como las de 50 metros, algunos nadadores apenas respiran, tratando de ahorrar tiempo. El problema de esta técnica es que al contener la respiración durante mucho tiempo, el cuerpo tiende a tensarse físicamente y acumulará el exceso de CO2, lo que también podría romper generar un mayor cansancio. Sin embargo, algunos nadadores de competición están entrenados para contener la respiración durante largos períodos de tiempo y esa técnica les funciona a la perfección

En piscinas de competición más largas, como las de 400, 800 y 1500 metros, no podrás aguantar la respiración durante ese tiempo, por lo que es importante que te mantengas relajado y que respires lo más eficientemente posible cada dos o tres brazadas. La clave está en tratar de respirar lo más cerca posible de tu ritmo natural y no forzar una gran inhalación para luego forzar una exhalación.

Como respirar en aguas abiertas

como respirar en aguas abiertas

Las bajas temperaturas del agua del mar influyen negativamente en tu frecuencia de respiración. Aquí entra en juego los bañadores o trajes de neopreno, encargados de no dejar que el agua fría del mar penetre en tu cuerpo y puedan causarte hipotermia. En caso de que tu frecuencia de respiración aumente, es fundamental que permanezcas relajado y no trates de luchar por respirar. Conforme vayas adquiriendo experiencia, aprenderás a controlar mejor los posibles ataques de pánico, controlarás mejor tus pensamientos y tendrás mayor capacidad para concentrarte en la respiración.

Si estás nadando cerca de un barco, puedes protegerte de las olas respirando por el lado contrario a la dirección de estas. Este es el principal motivo por el que debes saber respirar por bilateralmente. La respiración bilateral no solo se utiliza para saber dónde están los demás competidores en todo momento, sino que también se usa también en la piscina para mantener la simetría muscular. Aunque te sientas cómodo respirando únicamente por un lado, te recomendamos practicar la respiración bilateral. En aguas abiertas, hay ciertas ocasiones que necesitarás respirar de esta manera a causa de las condiciones del mar. La clave para respirar tanto en la piscina como en mar abierto está en el tiempo. Respira de manera natural y exhala gradualmente cada vez que vuelvas a introducir los brazos en el agua para realizar la siguiente brazada. La exhalación, ya sea por la nariz o por la boca conseguirá relajar tu cuerpo. Un cuerpo relajado es igual a una mente relajada, lo cual es crucial para nadar largas distancias en aguas abiertas.