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Natación en aguas abiertas: Cómo entrenar en la piscina

13th Abr '17

 

La natación en aguas abiertas es un desafío para muchos nadadores que se atreven a practicar esta modalidad ya sea haciendo travesías a nado, triatlones o duatlones. Suponen un esfuerzo extra ya que son pruebas muy duras en las que hay poca visibilidad, los grupos de gente nadando van muy cerca unos de otros  y apenas se cuenta con espacio para poder moverse con total libertad. Es posible que también la incertidumbre de saber que estás nadando sobre especies marinas bajo tus pies pueda crear inseguridad.  No siempre es posible disponer del sitio adecuado para entrenar en aguas abiertas pero sí que puedes practicar algunas técnicas en la piscina.  Aquí te ofrecemos varias técnicas para que puedas entrenar en piscina tu competición en aguas abiertas.

Nadar la misma distancia de la prueba

Una de las claves para coger confianza antes de afrontar la prueba es nadar la misma distancia que vas a recorrer justo el día antes. Para poder entrenarte en el nado de largas distancias es preferible que adquieras antes una resistencia, por ellos se recomienda nadar en piscinas largas distancias de 400 metros. Esta práctica puedes comenzarla el mes antes de la prueba, al principio con pocos metros y poco a poco aumentando los metros recorridos.

Practicar el Sighting

El Sighting, o mirar a un punto fijo mientras se nada, es una buena técnica para nadar en línea recta sin hacer zig-zag.  Nadar en línea recta te permite recorrer más distancia en menos tiempo ya que no tienes que corregir la dirección en ningún momento. Para practicar el Sighting lo ideal es hacer cuatro largos en la piscina pero sin sumergir la cabeza en ningún momento.  En los primeros largos el agua debe quedar por la nariz y en los últimos se debe de notar en la barbilla. Cuando nades es imprescindible que el cuerpo quede completamente alineado, con las piernas rectas a nivel de superficie y fijar la vista en un punto para poder asegurarte una trayectoria recta.

No se debe alargar mucho el Sighting ya que puede que ralentice tu nado así que se recomienda hacerlo cada diez brazadas más o menos.

Lo importante es cómo se empieza

Cuando se participa en pruebas como las de aguas abiertas siempre se intenta quedar en buena posición, además de alcanzar nuevas marcas. Para conseguir una buena resistencia y que el ritmo al empezar la competición se mantenga hasta el final una buena técnica en piscina es no tomar impulso, ya que en aguas abiertas no tendrás ninguna pared en la que tomarlo.  Para esto lo que debes hacer es comenzar el nado con cinco patadas de tijera y situar el cuerpo completamente recto. Las piernas deben quedar en la superficie  y debes evitar todo lo posible que se sumerjan para que tu velocidad aumente.

Un consejo para comenzar es  nadar con la cabeza sumergida en el agua durante los 70 primeros metros ya que al principio no necesitarás llevar una trayectoria firme y así conseguirás velocidad.

Utiliza el drafting

El drafting es una técnica que aprovecha el movimiento del agua de los  pies de un compañero para facilitarte el nado ya que arrastrarás menos cantidad de agua y podrás aumentar tu velocidad hasta en un 30% con el mismo esfuerzo. Puedes practicar esta técnica con compañeros para que el día de la competición puedas sacarle el máximo partido.

Practicar el giro en las boyas

Cuando se llega a un punto de boya en aguas abiertas hay que volver hacia la orilla. Girar sobre las boyas si no se hace correctamente puede hacerte perder tiempo y perjudicarte en la carrera por ello se debe practicar antes. En la piscina este giro se puede entrenar con tablas flotantes. En primer lugar se debe girar 90º haciendo un cambio de crol a espalda, se dan unas cuantas brazadas y se efectúa otro giro, esta vez de espalda a crol. Es importante practicarlo hacia ambos lados, tanto a la izquierda como hacia la derecha.

Como recomendación, una vez que se termina la curva y se continúa recto, la cabeza se debe quedar sumergida debajo del agua y la patada debe de ser fuerte para recuperar la velocidad de la carrera.

Nadar con otros compañeros

Una de las mayores dificultades que tienen las competiciones en aguas abiertas es la cantidad de gente con la que tienes que nadar a tu alrededor. Puede que este sea uno de los motivos por los que la gente puede sufrir de ataques de ansiedad o pánico y esto influye en el ritmo de la carrera. Como solución a este problema, para que vayas mejor preparado es recomendable nadar con más compañeros en el mismo carril de la piscina. Es una manera de experimentar la sensación que tendrás el día de la prueba y de controlar tus emociones practicando poco a poco conseguirás obtener la calma que se necesita para afrontar con éxito esta competición.

 

Estas son 9 tácticas que hemos resumido para que practiques en la piscina de tu club o gimnasio pero hay muchas más ¿Y tú cuales de ellas usas? ¿Conoces otras? ¡Cuentanoslo!