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Todas las claves de nadar para el dolor de cuello

30th Jun '16

Si recientemente hablamos de los beneficios para la espalda, hoy lo haremos de las bondades de nadar para el dolor de cuello. Para mejorar este aspecto de tu salud, existen diferentes estilos de nado con sus pros y sus contras que puedes poner en práctica.

Estilos para nadar para el dolor de cuello

  1. Al nadar para el dolor de cuello a braza te encuentras tumbado boca abajo y para levantar la cabeza por encima del agua empleas los músculos posteriores del cuello. Estos son fundamentales para protegerte de las lesiones. Al utilizar los músculos adecuados hay mayor estabilidad en el cuello durante el ejercicio, aunque no debes agotar en exceso la musculatura.
  2. El único inconveniente de este estilo de nado es que al realizar el ejercicio en extensión del cuello con la cabeza levantada ocurre un fenómeno que provoca dolor a algunas personas, sobre todo si padecen artrosis o si tenemos una hernia discal importante en ese momento.
  3. El estilo crol es muy positivo, ya que te encuentras boca abajo, aunque el  problema pueden ser los giros del cuello. Si tienes dolor al girar el cuello nada con cautela y sin realizar movimientos bruscos. Algunas personas tienen dificultades para respirar correctamente cuando se nada a crol, esto también puede ser un problema si realizas movimientos inadecuados por falta de técnica. Es recomendable pedir consejo a un experto si eres primerizo en este deporte. 
  4. El nado a espalda es muy recomendable para mejorar la condición física del cuello. Las personas que nadan de forma controlada y dejan flotar la cabeza en el agua no tendrán problemas, ya que lo que no debes hacer es fuerza para incorporar el cuello hacia adelante.
  5. Los fisioterapeutas recuerdan que la inmersión en el agua tiene una serie de beneficios para la salud, como es el efecto drenante, y el hecho de que pesamos menos, lo que ayuda en procesos de recuperación de postoperatorios, personas con artrosis y artritis o mujeres embarazadas. Además, existe un menor riesgo de caídas para las personas mayores y se puede fortalecer la musculatura sin carga articular.
  6. Si el dolor de cuello viene acompañado del de espalda, puedes reducirlo realizando ejercicios en el agua, eligiendo una piscina que tenga unas cuantas profundidades diferentes, entrenando con el agua hasta la cintura y con el agua hasta el pecho, usando calzado especializado para utilizar dentro del agua si padeces problemas de estabilidad o equilibrio, entrar caminando a la piscina en lugar de saltar o lanzarse, y beber mucha agua antes y después para hidratar los músculos.

¿Ya sabes cómo nadar para el dolor de cuello?